Fin del mundo
Anoche soñé con el fin del mundo. Caía la tarde y estaba en mi balcón disfrutando de la vista. Un placer que, al estar tan cerca de mi mano, pocas veces me tomo el tiempo de apreciar.
El cielo se distinguía entre los edificios y árboles que dejaban verlo. El paisaje urbano que tanto me gusta.
Las estrellas empezaban a asomarse y el viento, sospechosamente, cambió de dirección.
Noto, luego de un rato, que el cielo se movía rápido, rotaba, temblaba, giraba.
Todo lo demás estaba quieto, pero las estrellas, nubes, luna y todo lo que abarcaba el cielo… se movían.
Deduje, en ese momento, que así será el fin del mundo.
El día que dejemos de movernos.