De bebidas y momentos
El astro Sebastian Moon supo decir alguna vez que todo obedece a una gran injusticia llegadas las 5 de la madrugada.
Esa hora nefasta señala que toda acción, por más honrosa que sea, se vuelve un acto de impecable inutilidad.
Es sabido, relata Moon, que ni siquiera los nobles licores escapan a este augurio. Después de las 4 de la mañana, todo alcohol cobra un sabor pésimo.
Un gusto a penas y amarguras.